American Psycho

abril 22, 2010

No soy un gran aficionado al videoclip, algo que en buena medida viene porque la mayoría de los grupos con los que he crecido han prescindido bastante de ellos. Sin embargo, uno de mis favoritos, y de los que más me hacen vibrar, es el de American Psycho de Misfits.

El video en realidad cubre los dos primeros temas del disco homónimo. No solo la canción que da nombre al video, sino la introducción instrumental del plástico, Abominable Dr. Phibes. Y es que son dos canciones creadas para ser escuchadas una después de la otra, pues tras los siniestros acordes de la intro, nada mejor que los gritos y rítmicos golpes de American Psycho. Yo soy bastante friki de la etapa Danzig, el primer cantante, probablemente porque me parece que es el que supo llevar a los Misfits al grado de provocación anti-sistema que me cautivó originalmente, pero he de reconocer que American Psycho es su mejor tema. El más memorable, cañero y punk.

El video completo es la esencia del horror punk. Mezcla escenas como salidas de una película de terror y la estética perfectamente reconocible de los Misfits con el poderío en directo de una de las bandas de punk más míticas que existen. La forma de moverse de Graves en este video me fascina, me cautiva, me encanta cuando los cantantes no se quedan parados en el sitio pegando voces, sino que dejan que el ritmo les posea y cantan mientras se estremecen entre los acordes de guitarra.

En conclusión, un video muy efectivo y bien hecho para uno de los temas (introducción incluida) con más pegada de la lista del horror punk. Una lástima que esta formación haya vuelto a cambiar y Graves dejase la banda, porque si bien, como dije, Danzig me parecía el alma motriz de los primeros Misfits, el segundo cantante me parecía un digno sucesor para mantener al grupo en lo más alto del candelero.

John Lydon/Rotten

abril 13, 2010

No soy nada mitómano, en general los individuos me repatean. Prefiero hablar de discos, canciones y letras que de bandas, y por supuesto, mucho mejor eso que hablar de componentes. De primera mano se que ningún artista está completo y que las cosas que mejor funcionan son las que salen de forma distinta a lo que todos tienen planeado. Vamos, que no planeo sacar muy a menudo “Personajes” en este blog. Ya hay montones de webs, foros y blogs del culto a la personalidad a montañas de subnormales. El punk no es diferente. ¿Qué puedes esperar de una tribu urbana cuyo mito principal es Sid Vicious, ejemplo perfecto del culto a la personalidad?

De los pocos músicos a los que admiro, Jhonny Rotten es uno de los poquísimos punks. No es que me parezca perfecto, ni el ejemplo de lo que debe ser un punk. Podría sacarle mil pegas a su actitud, tanto dentro como después de su paso por The Sex Pistols (tema existencia, ¿por qué todo el mundo se come el “The”) como en la etapa previa a 1979. Sin embargo, hay dos cosas que me resultan sumamente atractivas de él: Su sinceridad y su originalidad. Y su mirada, pero de eso no voy a hablaros…

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El tiempo de las cenizas

marzo 25, 2010

Igual a alguien puede parecerle que, teniendo un blog de música, que el primer grupo español que aparezca sean Lágrimas y Rabia es un darles un exceso de importancia. Sin embargo, para inaugurar mi sección de maketas (donde principalmente hablaré de maketas de grupos del estado español, que le vamos a hacer) es el mejor. Porque tienen la que es, para mí, la mejor maketa que he escuchado en mi vida.

El tiempo de las cenizas no es una maketa, es un trabajazo sacado en forma de k-7. Pero como no tiene cabida en la sección de Discos, lo pongo en el saco de las maketillas. Lágrimas y Rabia, solo por esta media hora de autentico y puro punk merece ser recordado y reivindicado una y cien veces. Cada uno de los nueve temas que componen este pepino musical es una sorpresa. Olvídate de las músicas machaconas, de las canciones todas iguales, del panfleto desmedido.

Lástima que la calidad de audio no sea óptima, porque para mi toman lo mejor de los dos grandes grupos de punk militante español: La capacidad letrística de Los Muertos de Cristo, la crudeza instrumental de Sin Dios. ¿Aún no os he convencido de lo que te estas perdiendo si no ha escuchado esto? Pues subo la apuesta, tienen el tema más emotivo de todo el punk en castellano. Y probablemente, los dos más emotivos. Cada tema es un tesoro.

La grabación se inicia con una introducción acústica deliciosa, envolvente. Dan ganas de darle para atrás cada vez que comienza la distorsión de la demoledora y fantástica Cortina de humo. Si hay una canción capaz de narrar en 5 minutos la lucha obrera del siglo XIX y condensar todo el sacrificio, dolor y rabia de los obreros de la industrialización, es esta.

No menos elogiable es Bajo cero en el frente, una canción que transmite ese frío que acecha en las barricadas, ese canto guerrillero de los Lágrimas y Rabia. El corazón pega un brinco con Inercia (canción a la que luego cambiaron el nombre en su disco Negro), un tema breve y directo, punk en estado puro. Cada vez que la oigo me dan ganas de pegar botes, pero pronto el reproductor me suaviza. Germinal es un reggae en toda regla, una canción para disfrutar marcando el ritmo con el pie o para bailarla lentamente en la cabeza.

¿Relajado? Pues vuelve la tralla con Sin Dios (canción, no grupo) realmente un tema genial en el que la voz cobra una entonación algo más melodiosa. No hay dos canciones iguales en esta cinta, de verdad. Sírvete es otro tema rápido, frenético, menos de dar botes y más de bailar pogo. Igual una de las letras más flojas o cogidas por los pelos, pero con un coro final a lo Good save the Queen que se te clava en la cabeza. Memorable. Juliol es otro tema algo melancólico, un homenaje a la CNT.

Quedan dos canciones y salta Lluvia en los zapatos, no exagero si digo que me parece de lo mejor que he escuchado de una banda punk. Una letra rutinaria, cotidiana, angustiosamente real. Muchas veces me he sorprendido escuchándola al volver del trabajo y se me hacía bola en la garganta. El final, Niños de la guerra es el tema que menos me gusta, lo cual no le resta ni un ápice de fuerza, es una gran canción, pero no está a la altura de las anteriores. Además, Lluvia en los zapatos me parece que era la elección perfecta para acabar un trabajo como “El tiempo de las cenizas”.

En definitiva, un imprescindible. Deseando tener más noticias de este grupo, que lleva años como si se los hubiera comido la tierra.

The Empire strikes first

marzo 21, 2010

Uno de mis disco favoritos de la primera década del siglo XXI en lo que a punk en ingles se refiere es el que en 2004 los Bad Religion sacaron bajo el título “The Empire strikes first”.

Los motivos son varios. El primero es sus potentísimos primeros minutos. Tras una tensa overtura, como un coro del infierno se alzan las voces de Sinister rouge, probablemente mi tema favorito del Cd, y una de las canciones que más me gustan de toda la larga carrera de los californianos. El tercer tema, Social suicide, con un sonido casi de punk adolescente yanqui, también es uno de mis predilectos. Una entrada muy muy potente que asusta. “El disco perderá fuelle” me digo preocupado.

Pues podría ser, pero los Bad religion saben lo que hacen, de modo que el final de la cuarta canción parece cerrar una primera etapa del disco terminando con unos suaves acordes que se funden con el silencio antes de que el reproductor vuelva a hacerte saltar con otro enorme tema, como un segundo inicio, algo más calmado que Sinister rouge, pero igualmente fuerte y contundente. All there is nos hace recomenzar, volvemos a empezar el disco y esta vez la cosa va a ir en una suave pendiente de potencia, manteniendo todos los temas un estilo de punk americano cuidado y bastante melódico, pero sin perder la esencia, que para algo estamos escuchando a los grandes.

¿He dicho ya que Bad Religion me parece un grupazo?

Se atreven a cambiar de bando y hacer un guiño al rapcore con Let them eat war, se marcan grandes temas como God´s love; pero lo grande aún está por llegar, para mí el momento en que coges la caja del disco y dices “Espera, ¿cómo se llama esa canción? Que no se me olvide” es con el corte que da nombre al conjunto. The Empire Strike First es una canción con una fuerza increíble, en la que la batería, las voces (tanto principal como coros) ocultan a las guitarras para dejar simplemente paso a todo eso que hace que los Bad religion me muevan por dentro cuando los escucho.

A partir de ahí viene la recta final, en la que el grupo sabe que cada segundo de canción va a influir en como guardaremos el disco cuando deje de sonar. En lugar de darnos más de lo mismo, se atreven con un tema tan distinto a las canciones anteriores como Boot stamping on a human face forever. Esta canción no suena a punk, para nada, es algo raro, y sin embargo muy magnética, realmente una de esas para escuchar cuando estás “diferente”. La canción que da el cierre, The fall of man, vuelve a las claves de los temas rapidillos y sencillos del punk más básico, con la marca típica del grupo y una factura muy cuidada.

En definitiva, un disco para perderte entre los coros, para navegar entre golpe y golpe de batería, para olvidarte de que lo que suenan son cuerdas y te dejes llevar por los rápidos riffs de uno de los grupos más veteranos de Estados Unidos.

Search and destroy

marzo 2, 2010

 

La canción que da nombre a este blog aparece en el disco de The StoogesRaw Power”. Tanto el título de la canción como el del disco reflejan la fuerza, la rabia contenida y la violencia que desencadenaría la música durante la década de los 70, culminando con el nacimiento del punk, los Sex Pistols, y todas esas bandas que es obvio que van a aparecer por este blog.

El tema está claramente inspirado por las noticias que la prensa dejaba conocer a la opinión pública americana acerca de la guerra de Vietnam, la mítica derrota estadounidense que ha dado lugar a tanta iconografía. Mejor que le movimiento hippy, mejor que los documentales pacifistas, mucho más potente que todas esas frases contra la guerra, Search and Destroy es probablemente el tema de rock que más cerca estuvo de ser punk en estado puro durante la primera mitad de aquella década que iba a revolucionar el rock.

Que sirva como introducción para inaugurar el blog.